Uno para cada uno (I)

16 May

Una de las cosas que he dicho mil veces a mis hijos ha sido: “uno para cada uno”. Este concepto de compartir a veces les ha resultado muy difícil de entender. No me canso de decirles que tienen que compartir, que son hermanos y ya desde que estaban en mi barriga lo compartían todo.
Es evidente que cada uno tiene sus juguetes preferidos (a él le encantan los animales y los dinosaurios) (a ella le encanta Kitty, las bolsas y enganchar pegatinas por todas partes). A veces, les compro un libro, o unas tizas para pintar, o unos colores y les suelto el discurso que es para los dos, que pueden jugar contemporáneamente, que mamá les contará el cuento a los dos… Los gemelos, mellizos o múltiples en general han tenido que compartir desde el primer momento. Han compartido de todo, desde mis brazos, mis besos, la camita e incluso mis pechos.

Alguna vez he visto que los hijos de alguna amiga compartían voluntariamente mucho más que los míos sus juguetes o muñecas siendo hermanos. Tengo muchas anécdotas de cuando eran pequeños (y ya no tan pequeños) que estaban tan tranquilos cuando yo estaba con uno de los dos en brazos y en cambio se ponían nerviosos e incluso empezaban a llorar si cogía en brazos a algún bebé que no fuera su hermano o su hermana. Quizás pensaban que compartir a mamá entre ellos muy bien pero no querían verme compartida con alguien extraño.

Pues bien en marzo comprobamos que el “uno para cada uno” había funcionado. Aquí en Italia también se celebra el día del padre  y el día de la madre (éste último fue el pasado domingo 13 de mayo, siempre un domingo más tarde de cuando se celebra en España) El último día de escuela antes del día del padre llegaron con su regalo para papá (babbo le llaman por estas tierras) un cochecito de cartulina rojo con una poesía dentro que se aprendieron de memoria y en donde están las ruedas pasta cruda pegada con sus manitas. Preciosos (¿será amor de madre?) En fin, llegaron con este cochecito supercontentos y emocionados, esperamos a su padre que llegó a la hora de cenar y cuando llegó les dije que ya podían dárselo. Ella se fue disparada a los brazos de su padre y él se giró hacia donde estaba yo y empezó a recitar la poesía. Le dije que fuera con su padre, que ya podía recitarle la poesía y darle el regalo y el sin dudarlo ni un momento me dijo que no, que su padre ya tenía el de su hermana, que éste era para mí y que había “uno para cada uno“.  Miré a su padre que se estaba riendo como un loco y decidimos que tenía toda la razón del mundo. Quizás, por fin había entendido el concepto y me resigné a pensar que en el día de la madre me quedaría con un regalo solamente pero me autoconvencí que era por una buena causa: la interiorización del concepto “uno para cada uno“.

Tras unas cuantas semanas trabajando conmigo misma para conformarme con recibir un sólo regalo de mis gemelos para el día de la madre llegó el día esperado. Esta vez eran dos colgantes, una estrella azul y el otro un oso rosa que habían elegido ellos mismos la forma y cómo pintarlo, la poesía pertinente que sabían de memoria…. Y cuando llegó el momento les dijimos “Es el momento de la poesía y del regalo”  los dos me saltaron encima para darme el regalo y soltarme la esperada poesía. La sorpresa fue mía cuando vi que iba a tener dos regalos. Y si tengo que ser sincera yo estaba muy contenta, mi compañero no tanto. Así que sólo pude darles las gracias y abrazarlos. Mi compañero les pregunto si esta vez no había un regalo para cada uno a lo que el niño contestó “No babbo, es el día de la madre y sólo ella tiene regalo”. Ya lo veis, lógica aplastante.
De esta manera, no me queda muy claro si han interiorizado el concepto, o  si el niño está en pleno complejo de Edipo.

 

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2 comentarios to “Uno para cada uno (I)”

  1. Somos Múltiples 17/05/2012 a 13:11 #

    Ja ja Me encanta la lógica que tienen nuestros peques a veces. Los míos son aún muy pequeñitos pero basta con que uno tenga algo en la mano para que venga el otro a interesarse por ese mismo juguete y quitárselo. Aunque no suelen ponerse a llorar salvo que el objeto robado sea su adorable chupete!

  2. Una mama para dos 17/05/2012 a 13:39 #

    Una de las ventajas de tener mellizos es que aprenden a compartir, aunque sea “forzosamente”, solo algunas veces pelean porque uno quiere lo que tienen el otro, respecto a esto he probado a darles un juguete exactamente igual a cada uno pero ellos siguen queriendo el de su hermano por lo que he llegado a la siguiente conclusión: lo que les llama la atención no es el juguete, sino lo que esta haciendo su hermano con el juguete.
    Respecto a lo de coger a otros bebes tienes toda la razón, parece que entre ellos esten dispuestos a compartir a su mami, pero si ya entra un tercero…no les parece nada bien!
    Por cierto! Que ilusión el día de la madre! Doble regalo y encima el poema…ohhhhhh!! Que ganas de que los mios me hagan esas cositas

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